domingo, 16 de agosto de 2015

EL CAMPO MAGNÉTICO TERRESTRE HA ESTADO INALTERABLE

Los geofísicos han descubierto que su teoría favorita de una dínamo para el campo magnético de la tierra es menos sostenible de lo que creían, lo que los deja perplejos acerca de cómo nuestro planeta ha retenido su campo magnético durante el «tiempo geológico».

El campo magnético de la tierra es un factor crucial para proporcionar un medio acogedor para la vida en nuestro planeta. Sus propiedades plantean un desafío al concepto de su existencia durante las supuestas «eras geológicas». Imagen de NASA, realizada por el Dr. Nikolai Tsyganenko
En la revista Nature aparecía lo siguiente: «Nuevos cálculos exponen que la resistencia eléctrica del núcleo de hierro líquido de la Tierra es inferior a lo que se creía. Estos resultados llevan a una reevaluación de cómo se ha generado y mantenido el campo magnético del planeta con el paso del tiempo.» Estas palabras son de Bruce Buffett,1 que reseña un artículo de Pozzo et al. en el mismo número.2 Y estos autores manifiestan que sus resultados tienen unas consecuencias significativas:

Unas estimaciones revisadas de σ y k calculadas directamente a condiciones del núcleo tienen unas consecuencias fundamentales para la evolución termoquímica de la Tierra profunda. Nuevas estimaciones de las necesidades energéticas para la geodínamo sugieren un flujo de calor en la Discontinuidad de Gutenberg [el límite entre el manto y el núcleo de la Tierra] en la gama alta de lo que se considera razonable para la convención del manto a no ser que pueda sustentarse una acción de dínamo muy marginal, en tanto que un núcleo interior primordial es sólo posible con una concentración significativa de elementos radiogénicos en el núcleo. Hay objeciones a un alto flujo de calor en la Discontinuidad de Gutenberg y también a un calentamiento radiogénico en el núcleo, perouno de estos dos factores parece inevitable si vamos a tener una dínamo. Si el núcleo interior esreciente, estos altos valores de conductividad proporcionan problemas adicionales para el mantenimiento de una dínamo impulsada sólo termalmente. Además también parece inevitable la existencia de una capa termalmente estratificada en la parte superior del núcleo. Unos modelos viables de historia térmica que produzcan capas delgadas estables y un núcleo interior con una edad de ~1 Gyr [mil millones de años] probablemente exigirán una tasa bastante rápida de enfriamiento y un cierto calentamiento radiogénico. La presencia de una capa estable y los efectos asociados con una mayor conductividad eléctrica tienen unas significativas implicaciones para nuestra comprensión de la variación secular geomagnética.

Esto parece indicar que la tesis de una geodínamo es «una teoría en crisis» con dos requisitos que resultan incongruentes con el mantenimiento de una dínamo durante toda la supuesta edad de la Tierra.

Buffett deja este resultado como un «extraordinario» desafío a la actual teoría y concepción, no sólo para nuestra Tierra, sino para todos los planetas, incluso los que orbitan otras estrellas:

Es extraordinario que un modesto cambio en la conductividad térmica pueda tener un efecto tan espectacular sobre la dinámica del núcleo de la Tierra. Más generalmente, el estudio más reciente revela cómo las propiedades del hierro líquido hacen que la operación de dínamos magnéticas en los planetas terrestres sea aún más precaria de lo que se creía antes. Nos quedamos con el desafío de comprender cómo la Tierra ha conseguido mantener su campo magnético a lo largo de la mayor parte del tiempo geológico.


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