lunes, 16 de noviembre de 2015

El cáncer del cristianismo, la causa de no haber sido la religión de paz que tendría que haber sido, y la más sangrienta y sectaria de cuantas existen y han existido, fue el inmenso y terrible error de que ya los primeros cristianos incluyeron en su canon sagrado al Tanaj hebreo,conocido como Antiguo Testamento. Incluir la cosmología y la mitología del pueblo hebreo fue devastador en todos los sentidos. La terrible y cruel deidad judía fue asimilada al Padre, cosa que produjo una esquizofrenia y una bipolaridad que ha hecho del cristianismo una religión que no solo hace creer cosas de las que Jesús jamás nombró ni condenó, sino cosas totalmente ajenas y contrarias al mensaje de Jesús.

Hablemos claro que para empezar los textos del Antiguo Testamento es una falsedad del principio al fin. Sus historias,que son más bien mitos y leyendas,carecen de toda argumentación histórica y arqueológica. La arqueología y el Carbono 14 no mienten,y se han descubierto en las últimas décadas las falsedades, una a una, de los textos mitológicos hebreos y que el cristianismo ha incluido en su dogma, mezclando dos conceptos teológicos y morales antagónicos que ha producido un desastre.

Las modernas investigaciones han descubierto que el Antiguo Testamento es una compilación de diversos textos religiosos que se hizo bajo el reinado de Josías, rey de Judá, en el siglo VIII a.C. El reino del sur surgió como potencia regional, mientras el reino del norte (Israel) estaba bajo control asirio. El objetivo de unificar esta obra fue crear un solo pueblo (el judío), bajo una sola deidad (Yahveh), gobernado por un solo rey, con una misma capital (Jerusalén) y un solo Templo (el de Salomón). Los textos bíblicos fueron unificados y embellecidos para reconciliar y unir a los dos reinos israelitas (Israel y Judá).

Durante siglos, a causa de la fe incuestionable ,se le dieron a los textos bíblicos total veracidad, sin embargo a partir del siglo XVII, se empezaron a cuestionar, debido a las profundas incoherencias y errores que tenían. La primera víctima fue el propio Moisés,al que se le atribuía el escribir el Pentateuco (Génesis,Éxodo,Levítico,Números y Deuteronomio). Pero Moisés no pudo escribir el Pentateuco, ya que el Deuteronomio describe la muerte del propio Moisés.Y Moisés obviamente no podía escribir su propia muerte. Eso unido a las enormes diferencias en estilo teológico y literario que hay entre el Génesis y el resto del Pentateuco, que hasta un niño de 5 años identificaría.

Israel Finkelstein, director del Instituto de Arqueología de Tel Aviv, ha realizado numerosas excavaciones que demuestran la gran mentira. Exploró 25 estratos arqueológicos que datan de 7.000 años. En 1990 su equipo realizó un proyecto arqueológico revolucionario, utilizando la estadística. Se hizo una exploración de toda la superficie a gran escala  de la cual se extraen todos los signos de presencia humana, se datan y se cartografían por fecha.

Los resultados de dichas investigaciones son un canto a la verdad. Sobre la historia de los Patriarcas relatadas en el Génesis no hay prueba alguna de que hubiese desplazamientos de población desde Mesopotamia hasta Canaán. Además el Génesis nombra a los camellos como animales domesticados, cuando este animal no se domesticó hasta el año 1.000 a.C..También menciona otro gran error histórico, que dichos camellos transportaban goma tragacanto,bálsamo y láudano,cuando este comercio no se hizo hasta que tribus árabes lo realizaron en el siglo VIII a.C. Otro enorme error se refiere a los filisteos. Según el Génesis Isaac se encontró con el rey de los filisteos Abimelec. Pues bien, los filisteos, pueblo proveniente de la costa del Mar Egeo en Asia Menor, no se estableció en Canaán hasta el 1.200 a.C. La historia de los Patriracas, hay que recordarlo, datarían del 1.800 a.C.

Sobre la infantil historia de la creación del Universo en siete días, la creación del hombre a través del barro y la historia del fruto del Edén con su serpiente parlanchina, no hace falta desmentir nada salvo que resulta alucinante que todavía se mantengan dogmas (como el del pecado original) a partir del mito del fruto prohibido que Adán y Eva comieron por la intrigante y cizañera serpiente. Pero si cabe decir que los relatos del Éxodo son tan falsos como la historieta del arca de Noe, en la que no pudieron entrar los dinosaurios,y de ahí su extinción ,que es lo que dicen los fundamentalistas de algunas iglesias de fanáticos irracionales.

Para empezar resulta imposible, tal como afirma el Éxodo, que los hebreos hubiesen estado durante cuatro largos siglos en Egipto .En los archivos egipcios ,que registraban minuciosamente todo cuanto ocurría en el reino, no hay la más mínima mención de la presencia de hebreos, y menos aún tanto tiempo,en su territorio. No existían tampoco en el siglo XV a.C. (cuando se cree que ocurrió el Éxodo) las ciudades Pitom y Ramsés, supuestamente construidas por los hebreos. Otra afirmación es la cantidad de hebreos que supuestamente huyeron de Egipto. Se habla de 600.000 varones en edad de hacer la guerra. Por los que incluyendo mujeres,niños y ancianos,la cantidad debería ser de 3.000.000 de personas. Basta afirmar de lo falso que es este número diciendo que la población mundial en el año 1.000 a.C. era de 50.000.0000 de personas. Es absurdo hasta el infinito pretender que la población hebrea fuese superior al 6% de la población mundial en esas fechas. Sobre el supuesto paso del Mar Rojo no resiste el más mínimo análisis. ¿Y por qué el Pentateuco es incapaz de dar el nombre del faraón que los tuvo que dejar marchar? ¿no hubiese sido lógico que la memoria de su nombre hubiese sido lo que más se hubiese conservado?

Además, los egipcios tenían pleno control militar desde la orilla oriental del Nilo hasta la península de Arabia y Canaán. Nada escapaba de su observación de lo que ocurriese en esas tierras, ya que tenían numerosos puestos militares y fortificaciones de control. Sin embargo jamás informaron de 3 millones de personas atravesando el desierto durante 40 años ni hay la más mínima estela que mencione la existencia de tal muchedumbre. De lo que por cierto no se ha encontrado el más mínimo rastro arqueológico de una presencia humana tan grande, a menos que en esos 40 años no hubiesen dormido ni comido en ningún momento.

En cuanto a la supuesta conquista de Canaán, la amurallada ciudad de Jericó era una humilde aldea de unos cuantos caseríos sin muralla alguna. No existía la ciudad de Edom, ni por tanto un rey ni un ejército con el que se pudiesen enfrentar los israelitas. Edom existió siglos después. Por tanto, simplemente,los hebreos no se establecieron ni conquistaron Canáan, porque ya estaban allí. En unos 250 poblados,diseminados y aislados entre sí, sin ningún gobierno común, en el que se encontraron silos de cereales y corrales de animales. Y es que los pueblos de Oriente Próximo tendían a pasar del nomadismo al sedentarismo y viceversa, teniendo en cuenta cambios climáticos o de otro tipo.

Por tanto ,todo es falso. Incluyendo la idea del colérico Yahveh del Éxodo. Romper con esos textos y con esa teología debería ser prioritario para cualquier cristiano. Es la única manera de ser cristiano y ser, sobretodo, un cristiano libre. Alguien debe hacer ese grito, aunque sea una gota en medio de un océano que sigue considerando el Antiguo Testamento algo válido hoy día. Yo me pongo del lado de los que denunciaron ese horror: Marción,Mani,Apeles... y sobretodo los albingenses, los torturados y quemados albingenses por decir que Yahveh no es el Dios de Jesús y que debíamos librarnos de esa deidad, tan falsa como terrible. Aunque las ideas radicales que identificaban a Yahveh con el Demonio o con un Demiurgo no resulten aceptables .Desgracidamente muy pocos lanzaron ese grito, porque todos aceptaron lo inaceptable. Estamos muy solos los que querríamos tirar el Antiguo Testamento a la basura, pero lo creemos muy  firmemente.

En cuanto a Jesús y su revelación en medio del pueblo hebreo, fue lo lógico, hacerlo en medio de un pueblo monoteísta, que no representaba a su deidad en imágenes, que tenía un sentido de la moral más elevado que otros pueblos y se encontraba en medio del mundo entonces conocido. El Padre quiso revelarse en el pueblo que creía en Yahveh. el Padre no es Yahveh ni lo ha sido nunca. Marción consideraba a Yahveh un Demiurgo y Apeles,Mani y los albingenses lo consideraban el Demonio ,porque creían en la veracidad de los textos bíblicos .Pero Yahveh no es un demiurgo ni el Demonio ni es nada porque Yahveh no ha existido nunca.

Había una famosa serie de televisión sobre sucesos paranormales que en el final de su cabecera decía:  "La verdad está ahí afuera". Yo diría que en el caso del Antiguo Testamento, lo que hay es la mentira allí dentro. Una mentira que veo tristemente, de la que nadie quiere prescindir. Ni siquiera los sectores más progresistas del cristianismo. Querría preguntarles,uno a uno ¿Pero por qué todavía quereis disfrazar de miel lo que es cianuro?

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